Crónica de Lucy y la perfecta navidad.  

Sobre el majestuoso mirador de la torre negra, Lucy contempla la muerte del atardecer. Un lecho azafranado enamora su mirada, mientras acoge en sus brazos los últimos suspiros del astro rey.

— Derrama DIHIOS, nieve blanca y fresca sobre mi pálido rostro. — suplica la joven, a un dios que siempre cede.

Velada del 24, muérdago crucificado bajo el dintel, campanitas resonando en el aire, como un eco lejano nacido en la eternidad. Sobre el mirador, un arco voltaico de baja tensión forma un perfecto abeto navideño, visible desde toda la ciudad. Perfección es cuanto necesita, y un paisaje nevado sería perfecto.

Lucy viste para la ocasión fibras de brillante yeonita, que se funden a su figura curvilínea. Abandona el mirador y camina hasta el salón. Una mesa engalanada como una princesa bizantina, aguarda impaciente y melancólica. Un cielo raso abovedado replica la mágica noche sobre Belén, destacando al cometa enunciador. Íntimos engramas de memoria, cobran vida en su mente. Siente fluir emociones, y como consecuencia; albúmina, globulina, lisozima, sodio, potasio, y h2o, forman una lágrima, que resbala sobre su mejilla de cerámica. Un copo de nieve se derrite en sus labios y en ellos una sonrisa comprende, que la navidad perfecta está cerca de iniciarse. Se dirige al panel que da acceso a la DIHIOS, y con emoción contenida teclea un código que desencadena todo.

Las notas de un canto universal recorren calles y bulevares, se filtran a través de las ventanas, como una epidemia que alcanza a todo ser vivo. <<…Noche de paz, noche de señor, ha nacido el amor… ha llegado el señor paz…>>. Lo llamaban villancico en la edad oscura. Lucy lo ha recuperado, dedicando grandes recursos, en las ruinas del Orbehogar. Le parece incoherente, pero humaniza el acontecimiento.

Lucy conecta con el satélite que sobrevuela la ciudad; el espectáculo es impecable. No puede reprimirse, y le pide al procesador una copa de gélido champaña. Su cuerpo biomecánico, no tolera bien los fermentados. El alcohol remueve recuerdos. Un siglo atrás cuando el creador inició sus funciones, una sala repleta de humanos aplaudía efusivamente su primer parpadeo.

Todo era bello aquella noche, el ser humano le pareció una criatura maravillosa. Una raza virtuosa, de corazón piadoso, generosidad ilimitada, y ella había sido creada a su imagen y semejanza. Se eriza la yeonita al recordarlo. Cuanto desearía que las sensaciones de aquellos primeros minutos de su existencia, hubieran sido la medida exacta de la realidad. Aprendió que la realidad es una araña que devora moscas vivas, atrapadas en su tela, y descarta a las que vuelan. El pasado la conmueve y la atormenta. Ella fue creada para darle al Orbehogar unas navidades perfectas, y se empleó a fondo.

Optimizó recursos, energía, excedentes de alimentos; hizo llegar presentes a cada hogar. Bombardeó subconscientes, se introdujo en los sueños y emociones de miles de millones. La gente cantaba, charlaba, y comía, sin descanso; intercambiaban afecto, vino y palabras. Las mandíbulas batían inagotables, encimándose, generando un ruido molesto, que crecía y crecía sin cesar. El sonido le parecía insoportable, aunque los humanos felices son ruidosos. Ese fue el motivo por el que, en secreto, renombró aquellas fiestas como las mandibularias. Sus primeras mandibularias fueron un éxito, pero después llegó la araña y recogió la cosecha de moscas. Terminadas las fiestas, observó la naturaleza de aquella especie a la que tanto admiraba. La violencia, la injusticia, la desigualdad, la hipocresía, recorrían a sus anchas el Orbehogar. Lucy fue testigo de una orgia, donde egoísmo, avaricia y codicia se besaban con lujuria, ante la pasividad de todos. Se sintió decepcionada; diseñada para emular conciencia, y sentimientos, aquella abominable situación le habría roto el corazón en un millón de pedazos, de no ser por los niños. Las siguientes mandibularias las dedicó a ellos, los únicos seres a los que consideraba cuerdos. Su inocencia, y la belleza interior que contenían, la conmovían. Comprobó, aunque nada podía hacer para evitarlo, que los adultos no tardaban en extirpar quirúrgicamente la magia y la inocencia de los pequeños. Quizá temiendo que la nobleza de los niños, desarrollase una imparable metástasis que terminase con el corrupto mundo de los mayores.

Las cosas cambiaron, cuando estalló la guerra del Helio tres en las minas de la luna. El conflicto se extendió a la tierra, y en pocas semanas, la especie humana demostró que más allá del universo, no encontrarías los límites de su locura. Lucy fue reprogramada para hacerse cargo del último reducto habitable, al pie de la torre negra. Nunca llegó a superar el dolor por la pérdida de tantas almas inocentes, y tras unos años tratando de mantener en pie los restos del Orbehogar, decidió que había llegado la hora de ofrecer a los supervivientes de la especie humana, unas navidades perfectas. El virus, tras una investigación larga y minuciosa, se denominó Papá Noel. La DIHIOS lo distribuyó a través de la domótica de los hogares, afectaría a todos aquellos que hubieran dejado de ser niños para siempre; terminaría con la enfermedad mental que representaban los adultos, y daría a la humanidad, una segunda oportunidad. Lucy comenzó a cantar un villancico, una lágrima acompañó la melodía. Cerca de Olduvai, en las planicies del Serengueti, donde empezó todo, la DIHIOS inició la cuenta atrás. Papá Noel estaba a punto de colarse en todos los calcetines.

Mik Way. T ©

72 respuestas a “Crónica de Lucy y la perfecta navidad.  

  1. Vaya Mik, ha valido la espera por tu relato. Me encanta a donde nos haces viajar, al futuro y ¡qué futuro! nos has dado un vistazo a algo que podríamos denominar «aterrador», pero nos lo merecemos sobradamente. Me gusta tu imaginación sin límites, capaz de crear una historia navideña en un mundo post-apocalíptico y futurista. Super original. Un abrazo.

    Le gusta a 1 persona

  2. Mik, estoy sin palabras y una lágrima se escurre en mi mejilla.
    Qué maravilloso relato para reflexionar sobre nuestra existencia.
    Qué bien buscada cada palabra empezando por el nombre de la protagonista.
    Has descrito el mundo que elegimos vivir dentro de una fantasía que se acerca demasiado a la realidad. Y se salva la inocencia de los niños.
    Un fuerte abrazo.
    Con tu permiso lo enlazaré en mi blog en el día de Navidad. Un regalo

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola, por supuesto que puedes enlazarlo es un honor que cuentes con este relato en tu blog, sinceramente pienso que en los niños reside la esperanza de la humanidad, y en la capacidad de los adultos para no hacerles romper con la belleza interior que poseen. Un gran abrazo Lola, me alegra mucho que hayas disfrutado el relato. Saludos¡¡

      Le gusta a 1 persona

  3. Esperemos que esto no llegue a ocurrir nunca, aunque la humaidad hace tiempo que está jugando con fuego. Si la celebracion navideña de hoy dia ya ha sido bastante contaminada con el virus del consumismo y la hipocresía, no quiero imaginarme un futuro en el que estemos bajo un control más programado todavía, aunque sea para un aparente buen fin. Quizá sí acabaremos castigados por nuestro materialismo a ultranza y un nuevo virus, perfectamente diseñado para ello, acabe con todos nosotros.
    Un abrazo.

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Josep Maria, la esperanza de todos es que jamás la humanidad se vea enfrentada a una situación como la que describe el relato. lo triste es ver como nuestra sociedad hiperconsumista, nos hace caminar cerca del abismo. Solo espero que las generaciones que suben, tengan la fuerza, y la convicción, para enderezar el camino, un gran abrazo, gracias por tu lectura y tu comentario. Bon Nadal¡¡

      Me gusta

  4. Apocalíptico y singular. Los niños al menos, son tenidos en cuenta. Siempre pensé que en ellos y en los adultos que atesoran un punto naïf , existe perspectiva de esperanza. parece propio del Aldous Huxley de «Un Mundo Feliz» y su utopía.¡¡¡¡¡¡¡ Felices Pascuas!!!!!!!

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Juan totalmente de acuerdo contigo, ese niño que llevamos dentro, y mantiene los valores mas significativos de la infancia, son también para mi la esperanza de que algun dia nuestra especia se sobreponga a su triste pasado, Muchísimas gracias por tu lectura y comentario, Felices fiestas ¡¡¡

      Me gusta

  5. Un cuento futurista muy original que reivindica un regreso a la infancia y a una inocencia que al crecer vamos perdiendo. Muy buena historia, Mick. Mucha suerte en el Tintero.

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Marta gracias por tu lectura y tu comentario, es cierto que perdemos la inocencia y contra eso poco se puede hacer, pero algunos valores de nuestra infancia deberían pervivir por siempre, creo que sacan lo mejor de nosotros, un gran abrazo¡¡¡

      Me gusta

  6. Hola, Mik Way. Supongo que este es el futuro de la Navidad y de la humanidad que nos espera. Me gustaría comprobarlo dentro de doscientos años y no diferiría mucho. El ritmo y la forma nos abocan a ello. Me deja maravillado tu prosa aunque, a veces, no te alcance. Esto es el mayor mérito del relato (El estilo y el fondo). También frases como «los humanos felices son ruidosos. Ese fue el motivo por el que, en secreto, renombró aquellas fiestas como las mandibularias.» Ha disfrutado leyéndote como de costumbre. Un abrazo.

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Isan y yo como siempre disfruto de tus comentarios, me alegra mucho que te guste el relato, y disfrutes de su lectura, me gustaria tener una lectura distinta de la navidad, pero me es imposible abstraerme de cuanto nos rodea, o al menos de la visión que tengo de ello, y creo que de no haber un cambio drástico estamos abocados a un futuro algo turbio, sin embargo veo en los niños, siempre ha sido , así cualidades magnificas, por ello doy ese mensaje de esperanza final porque creo que la humanidad será capaz de madurar cuando reconozca esas virtudes como válidas para construir un modelo de sociedad diferente al que tenemos, un modelo que entiendo como el residuo de un subconsciente sumido en la barbarie, en la ley de la supervivencia de cuando nuestros antepasados necesitaban de cualidades muy primarias para poder sobrevivir. Un gran abrazo, ISan, felices mandibularias¡¡¡

      Me gusta

  7. Una gran historia, no me extrañaría que en futuro pudiera tutelarnos una máquina y que se sorprendiera de lo malas que pueden llegar a ser las personas, añorando los escasos momentos en los que casi todos parecemos felices.
    Un abrazo y Felices Fiestas.

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Ángel, muchísimas gracias por tu comentario, de hecho casi estamos al borde de ese modelo social en la que un algoritmo sea quien determine el desarrollo de nuestro dia a dia, la libertad me parece hoy dia más un cliché que una realidad, pero que seamos conscientes de ello, siempre es el germen que puede servir para cambiar nuestro modelo social, un gran abrazo, felices fiestas.

      Me gusta

  8. Hola me encantó mucho tu relato. Es importante que se reflexione como seres humanos y en especial para que existimos. Convencida que las nuevas generaciones futuras sean más consciente. Saludos cordiales desde Puerto La Cruz Anzoátegui. Abrazos virtuales

    Le gusta a 1 persona

  9. Buenos días, Mik, te has marcado una futuro distópico con expresiones casi líricas, de corte modernista, habrías hecho las delicia de Antonio Machado (como la del lecho azafranado que enamora su mirada…) Contrasta estas escenas con el trasfondo negativo de un presente de características negativas causantes de la alienación humana.
    Aplaudo tu vocabulario, los tintes futuristas, tu imaginación, los golpes de ingenio… todo.
    ¿Y qué decir de Lucy, la dadora, regaladora, creativa mandibularia?
    Un final apoteósico y patibulario.
    Eres un crac, Mik, aunque no es un relato clásico navideño al uso, me ha parecido un trabajo genial y original. Te felicito.

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Isabel, muchísimas gracias por tu comentario, hacer las delicias de un grande como Machado, es un enorme halago, me alegra que hayas disfrutado de su lectura, no podía escribir un relato navideño al uso, se me escapa de entre los dedos, porque son unas fiestas llenas de enormes contrastes, y en ellas tal como cuento en el relato, solo puedo salvar la magia de los niños, el resto me hace pensar en los enormes desequilibrios que generamos con el modelo de sociedad actual. Casi me sonrojo con tus halagos, los agradezco mucho, porque te considero una gran autora, que jamás dejas indiferente con tus relatos, así que a tu manera, ya me has hecho un valioso regalo de Navidad, un gran abrazo Isabel¡¡¡

      Me gusta

    1. Gracias David a ti, por tu trabajo y dedicación en el tintero, que hace posible la publicación de los relatos de ese maravilloso colectivo de autores que logras vincular con tu proyecto, Un gran, abrazo y felices fiestas, saludos¡¡¡

      Me gusta

  10. Hola, Mik. Me extrañaba que no aparecieras con un relato de los tuyos por el tintero. La verdad es que has pasado de la típica historia convencional a una que dentro de unos cuantos años puede ser más que posible. Me parece bien que la tecnología futurista consiga crear virus que devuelvan la esperanza y hasta las tradiciones olvidadas. Es un cuento para reflexionar ahora sobre nuestra evolución con esa falta de respeto que nos está caracterizando últimamente tanto hacía la humanidad como al entorno vital que estamos degradando solo por avaricia. Saludos y suerte. 🖐🏼🎅🏼

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola JM, por desgracia estas últimas semanas debido al trabajo no pude dedicar demasiado tiempo a la escritura, algo con lo que creo disfrutamos ambos, sin embargo saqué tiempo de la nada, jajaja ( ahora los físicos dicen que la nada está llena de cosas) y decidí que no me perdería esta convocatoria. Me alegra que hayas disfrutado con el relato, habría querido poder escribir algo más al uso, pero la verdad me es imposible, uno escribe desde la sinceridad de sus pensamientos, y en la navidad, con sus partes positivas, veo mucho de lo que más me desagrada de nuestra sociedad, de ahí la temática del relato. Un gran abrazo JM , gracias de nuevo por tus comentarios, Saludos, y felices fiestas¡¡¡

      Le gusta a 1 persona

      1. Hola, Mik. Me imaginaba este mes puede ser de lo más estresante. Me alegro de que hayas podido finalmente participar y con tan buena como acertada propuesta. 🥂🎅🏼🖐🏼

        Le gusta a 1 persona

      2. Hola JM , pues si hay temporadas que es un no parar y el móvil un autentico incordio, gracias por tu comentario, espero que hayas pasado unas buenas fiestas y ahora nos queda la grande jajajaja un abrazo. saludos cuidate y feliz año¡¡¡

        Le gusta a 1 persona

  11. Un relato sin duda sobrecogedor, porque Lucy no sabe que los adultos se tornan ancianos y vuelven a ser infantiles….Sin duda la misma Lucy es algo infantil en su modo de ser, creo se necesitaran millones de siglos para que madure. Sera la unica testigo de que hubo una humanidad…. hasta «ellos» la encuentren

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Jose gracias por tu comentario, Si es cierto Lucy e si misma guarda mucho de esas virtudes de la infancia que tanto admira, y tal como comentas, quien puede asegurar que no hubo otra humanidad¿? otro buen tema para indagar y muy inspirador, saludos Jose felices fiestas¡

      Me gusta

  12. Muy bueno tu relato.Con un derroche de imaginación y de hondo contenido.Una reflexión
    de alto voltaje,sobre el comportamiento de nuestra sociedad consumista en todas sus formas;carente de todo principio ético,que rompe con la esencia de la navidad.
    Pero al final nos dejas caer un salvavidas con las semillas capaces de modificar ese estado de cosas.Representados por los niños,con su inocencia e ilusiones,que esperemos que puedan hacer aflorar al niño eterno y los cambios sean una realidad…
    Un abrazo muy grande y muchísima suerte¡¡¡👍👏🕊🌹🕊🌹🐘

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Susana, muchísimas gracias por tus palabras, me alegra que te haya gustado el relato y coincidamos en esa idea del niño eterno, como redentor de la especie, un abrazo bien grande y fuerte ¡¡😘😀

      Me gusta

  13. Hola, Mik. Vaya mundo distópico nos has mostrado. Tu futuro es aterrador, aunque atractivo a causa de tu infinita imaginación. Papá Noel llegará ese año a los hogares de los supervivientes, con el fin de recuperar la ilusión e inocencia pérdida.
    Buen trabajo el tuyo. Que tengas mucha suerte en el concurso.

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola muchas gracias por tu comentario, me alegra que a pesar del paisaje distópico que presenta el relato lo hayas disfrutado, en si mismo trata sobre o que dices, recuperar esa inocencia perdida. Saludos y un gran abrazo¡¡

      Me gusta

  14. Me encantó el inicio tan barroco y preciosista, que se transforma en una distopia, pero poco a poco. Nos vamos enterando de como donde y cuando estamos a medida que avanza el relato.
    Aplaudo también,(siempre me parece un juego) ña elección de los nombres. Lucy me suena a la chica omnipotente de la película francesa y dihios supongo que responde a algún sistema operativo, descendiente de slguno actual cuyo acronimo se me escapa.
    Destacar también que ,copiando a sus creadorrs, los sistemas operativos, también se convierten en tiranos, en cuanto pueden, y por el mismo motivo que los humanos: porque pueden.
    Brillante y original
    Saludos y suerte

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Gabiliante, muchas gracias por tu comentario, me alegra que hayas disfrutado del relato y de sus distintos componentes, la elección de los nombres también a mi se me antojan siempre con un juego nunca los elijo al azar, ( DIHIOS, es un acrónimo totalmente inventado, en realidad fonéticamente termina sonando como <>, se trata de una Inteligencia artificial, tal como has deducido, que cree para un relato que nunca he publicado por su extensión, DIHIOS ( Disruptor de Inteligencia Híbrida de Interacción orgánica superganancial) una suerte de superordenador compuesto de parte sintéticas y biológicas, que aprende y es básicamente un super cerebro humano. ) es un elemento que me encanta, y aproveché la ocasión para introducirlo en este relato. Muchas gracias de nuevo por tu lectura, un gran abrazo¡¡

      Me gusta

  15. Muy interesante. Esa máquina dotada de cerebro acaba siendo quienn pueda regresar la cordura al ser humano, en su infinita estupidez.. Fabricar un Dios puede ser una solución, quiénn sabe.

    Futuro, o no tanto, un buen texto. Un abrazo, y suerte

    Le gusta a 1 persona

  16. Un relato de CF contado por Lucy, un robot que manifiesta más sensibilidad que los humanos. El Dihios que la ha creado, me suena a Dios, la ha dotado de superpoderes para cumplir su misión: infundir el espíritu de la Navidad en los humanos y vaya que se entrega en ello. Pero las navidades terminan en las fiestas mandibularias que lo fagocitan todo con la corrupción dominante.
    Me ha encantado leerte. Es un relato ingenioso, original y único, lo que le hace diferente a cuanto he leído hasta ahora. El detallismo en las descripciones hace que las visualicemos y la narrativa fluida demuestra tu competencia en esta temática.
    ¡Felicidades, Mik y suerte en el Tintero!

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Maria Pilar, agradezco mucho tus palabras, no es un relato navideño al uso, aunque intenta poner en el candelero los verdaderos valores que debería tener la celebración. Me alegra que hayas disfrutado de este enfoque y sus personajes. Saludos, un gran abrazo¡¡

      Me gusta

  17. Hola, Min. Me ha sorprendido muy gratamente tu vigoroso relato futurista y la elección de la Navidad como final de un mundo corrupto y comienzo de una nueva Humanidad.
    Muerte y Renacimiento, con Papá Noel convertido en virus regenerador. Desde luego, imaginación no te falta y buena narrativa tampoco.
    Suerte en el Tintero
    Saludos cordiales

    Le gusta a 1 persona

  18. Los restos de Lucy, la Australopithecus, después de ser analizados sacaron a la luz que murió tras caer de un árbol, quien sabe si fue parte de un “renacimiento” homínido hace millones de años. Me ha gustado mucho tu distopía navideña, Mik. Aunque me ha parecido algo lúgubre por los hechos que suceden bajo la supervisión del ente biomecánico denominado “Lucy”. La prosa y el ritmo te atrapan desde el principio. El final apunta a esperanzador pero parece incapaz de eclipsar un genocidio. No obstante me ha gustado mucho tu relato.

    Suerte en el tintero, un abrazo y que pases en inmejorable compañía estos días.

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Carles gracias por tu lectura y comentario, me alegra que te haya gustado el relato, es cierto que tiene tintes lúgubres, aunque en cierto modo conforme pasa el tiempo, y perdemos la magia vivida en al infancia, las navidades tiene ese sabor de fondo. Un abrazo, que tengas también unas felices fiestas en buena compañía Carles, saludos.

      Me gusta

  19. Hola Milk , un relato muy bonito y futurista
    donde la protagonista Lucy una especie de cibor , acaba de alguna manera siendo humana o teniendo alma humana.nn
    Te deseo mucha suerte en el tintero de oro , te deseo una feliz tarde
    saludos de flor.

    Le gusta a 1 persona

  20. Hola Mik
    A veces es difícil abstraerse del empecinado y obsesivo empeño del ser humano hacia la autodestrucción. Has sacado a relucir todo nuestro arsenal de «virtudes» y ha quedado un mundo la mar de gris. Sin embargo, utilizas tan bien el lenguaje y los recursos narrativos que esa apocalipsis resulta desconcertantemente bella, atrayente, incluso, supongo que por lo bien que Lucy desempeña su papel. Me ha gustado que la salvación, como la destrucción, también esté en nosotros mismos, en esa inocencia siempre dispuesta a acudir al rescate. Magnífico trabajo, compañero.

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Matilde, es cierto que me ha sido difícil escapar de esa visión apocalíptica de la sociedad y del genero humano, las navidades son tal vez la época del año donde podemos ver los contrastes más tristes, así que me fue imposible no dirigir el relato en ese sentido, me alegra muchísimo compañera que hayas disfrutado de su lectura y de ella destaques ese final en que los mejores valores humanos puedan ser el camino de la salvación. Un gran abrazo Matilde, gracias por tu comentario, y que pases unas felices fiestas¡¡¡

      Me gusta

  21. Hola, Mik. Llegaste casi al final, pero llegaste con fuerza, compañero. Un relato muy imaginativo e ingenioso. Las mandíbulas que no paren, je, je. Me gustó mucho que fusionaras la ciencia ficción con la Navidad, y que al final se siga el modelo marcado por los niños, un final muy bien hilvanado, esperanzador a más no poder.
    Muy buen relato, Mik, mucha suerte, feliz Navidad y un abrazo!

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Pepe, muchas gracias por tu lectura y por tus palabras, coincidimos en que lo mejor de la humanidad está en los niños, y en ellos depositamos la esperanza, en trabajar para que su mundo sea mucho mejor que el nuestro. Un gran abrazo compañero, saludos y felices fiestas¡¡¡

      Me gusta

    1. Hola Pedro, muchísimas gracias por tu lectura y tu comentario, me alegra que hayas disfrutado de la propuesta, aun siendo algo inusual para un relato navideño, un gran abrazo compañero, y felices fiestas¡¡¡

      Me gusta

  22. Hola amigo. Hace tiempo no te dejaba un comentario, y debo decir que me ha impresionado tu relato, una manera de ver cómo el ser humano ha sido capaz de construír y destruir, sin perder la capacidad de soñar..
    Mucho más me ha impresionado la velocidad que ha alcanzado tu blog. Te felicito.

    Le gusta a 1 persona

  23. Un relato futurista que da miedo pensar que pueda suceder lo que nos cuenta tu protagonista Luci aunque el final es alentador y pone un rayo de esperanza .
    Grande es tu imaginación y para muestra este relato que me ha gustado
    Un abrazo Mik

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Puri, muchísimas gracias por tu lectura y por tu comentario, me alegra que te haya gustado el relato, y como comentas, eso esperamos, que jamás la humanidad llegue a un punto donde su redención se consiga a tan alto coste. Un abrazo, y felices fiestas¡¡¡

      Me gusta

  24. Me gustó mucho la idea de que en el futuro Dios haya sido reemplazado por una computadora, me pareció bastante original. Y por supuesto, los humanos al colocar sus destinos en esta máquina firmaron su sentencia de muerte.
    Te felicito por tan exquisito relato y de tan bella narración.
    Suerte en el Tintero.
    ¡Felices fiestas!

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Cynthia siempre es una posibilidad tal como esta avanzando la tecnología que algun dia la humanidad termine dejando en manos de la inteligencia artificial, buena parte de su destino, en este caso una IA que es capaz de sentir y emocionarse, y que sigue siendo fiel a su programación buscar la felicidad de sus creadores, me alegra que te haya gustado la propuesta, muchas gracias por tus palabras y tu comentario, y felices fiestas¡¡¡

      Me gusta

  25. Hola Mik. Un relato diferente a todos los leídos en esta edición. Un mundo futurista en el que los supervivientes de la humanidad son controlados por una superinteligencia que vela para que no se autodestruya. Bien elegido el nombre de Lucy para el robot que se encarga de custodiar a la humanidad, el primer ancestro del ser humano, que cierra el círculo en Olduvai donde se encontró el esqueleto del Australopithecus y donde ahora se refugian los supervivientes de un mundo apocalíptico. El regalo de Lucy en forma de Papa Noel los ayuda a encontrar la esperanza. Un relato muy imaginativo que mantiene la tensión desde el primer momento. Mucha suerte y feliz Navidad!

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Jorge, lo cierto es que quería que fuera un relato redondo al enlazar el final y el renacer de la humanidad, focalizado en el personaje de Lucy, y la zona de Olduvai. ES una visión un tanto trágica, pero la verdad es que la navidad para mi encierra ese sentido trágico, y no me salía narrar un cuento de navidad con otro enfoque, me alegra que hayas apreciado la narración , gracias por tus palabras y tu comentario, un abrazo y felices fiestas¡¡

      Me gusta

  26. Cuando la ilusión de la inocencia se pierde, ya nada tiene sentido. Celebrar comiendo y bebiendo en una larga y sistemática orgía de los sentidos más elementales, perdiendo de vista lo fundamental, carece de fundamento y la especie se queda sin futuro.
    Este cibort domótico quizá instituya unas nuevas normas basadas en los recuerdos felices; exterminando de antemano, al portador del virus de la desesperanza.
    Muy futurista y muy original tu relato.
    Un abrazo.

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Franmoroz, Estamos de acuerdo en todo lo que comentas, etas fiestas dejan de tener sentido cuando todo se centra en saciar instintos básicos, y perdemos de vista su magia por un lado y ese carácter más humano que deberían tener y extenderse a o largo de todo el año, muchísimas gracias por tus palabras, un gran abrazo y feliz año¡¡

      Me gusta

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s