Crónica del Moloko Marciano

foto By Pexels

¡Recuernos! ¡Cosecha trillonaria de Moloko verde azul, en los campos de mariposas del norte Marciano! –

Jenny Pinto, afamada bróker interpla —interplanetario, vocablo eterno en las bocas raídas por la prisa; así pues, todo lo que orbita la bola de fuego; bendito amado sol, es denominado “interpla”— brilla como el eco de una estrella de neutrones, su voz recorre el interpla en tiempo real. Una euforia contagiosa como el virus de la avaricia, se extiende desde su programa diario; hoy Jenny se autoproclama emperatriz de las finanzas interpla.

¡Hurra visionarios del Moloko!¡Empieza la fiesta del dividendo! –

Pinto está radiante, brilla el carmín en sus labios, dulces y carnosos gajos de naranja, que sonríen y realzan la belleza de su piel níveo basalto. Sus dedos largos, histriónicos, dibujan felicidad con sutiles movimientos en el aire. Su pecho jubiloso inhala y exhala, dividendos trimestrales nunca vistos. Piensa en un buen cohete, ojos grises de gata ingeniosa, ávidos, insaciables, reinan en los parket del “interpla”. Tal vez un cohete trimotor. La ilusión espumosa emana una chispeante aura en las retinopantallas de todo el sistema solar. Nueve mil millones de caritas sonrientes, patean eufóricas el ancho de onda, para pescar sueños dorados en su cartera bursátil. Comienza el boletín en la torre Olimpo, sobre la cresta del volcán del mismo nombre en Marte, desde su trono de roble, y valiosa y deslumbrante yeonita. Las acciones de Moloko despegan a velocidad fotónica. Ella lo predijo; profetizó y se cumplió, y sus seguidores son ahora devotos genuflexos, sumidos en gozoso éxtasis, que pelean por adquirir y amontonar Kubiks de Tiranio, en el mercado del verde azul.   

La falta de consenso en la unión comercial “interpla”, cito: los megaestados de la tierra, la luna, Marte, Ganímedes, Europa; y las “pulgas” mineras (diminutas aldeas espaciales) acaban adoptando Moloko, como vocablo para referirse concretamente a lácteos hiper nutritivos; (Nasdat es su origen, A. Burguess el padre). Leche verde azul, denominación de origen: Lagunas interiores Marcianas, subsuelo base Alpha 1. No tarda en convertirse en la delicia más popular del interpla, y el super alimento de las colonias mineras. “Hay docenas de Molokos, pero solo uno sostiene la vida”. No es un simple slogan, es cierto, puedes alimentarte durante meses únicamente del verde azul de Mariposa Marciana. Refuerza la masa muscular; aumenta la saturación en sangre, mejora la adaptación a la gravedad cero, apuntalando los huesos en el vacío espacial, proteínica, vitamínica. Un maná evolutivo; un regalo de dios, que anhela ser encontrado por sus hijos. Además, dopamina ampliando autopistas sin peajes en los neurotransmisores de la materia gris. Risa, risa, feliz y abundante productividad, en plan diluvio universal. La humanidad amamantada por mariposas, se abrirá paso entre las estrellas.

Nadie, o pocos saben por qué la mariposa “Apatura Iris” apareció en una laguna kárstica de Marte, ni desde cuando estaba ahí. A priori un hecho fortuito, afortunado. Azar, caos, equilibrio de coyuntura, tiempo, moléculas probándose a sí mismas, poco más se necesita ¿O sí? Tal vez trece mil millones de años, un big bang, y estrellas naciendo y muriendo, como heroicas amazonas estallando y sembrando vida sobre el lecho universal. Un prodigio evolutivo acontece y lo hace en el mejor momento, “Apatura Prodigis”.

¿Prodigis? – pregunta el curioso inversor.

– Sí, Prodigis, extravagante. Variación evolutiva improbable, aunque no imposible, ahora lo verán– aclara el ponente, y acto seguido comienza un “audiovis”.

“Apatura Prodigis” su vida es corta, seis días entre el estado larval, su alada madurez, reproducirse y morir. Es descubierta en el subsuelo marciano por un equipo de mantenimiento de la base Alpha, que gana miles de Kubiks anunciando su hallazgo en redes. La primera y única mariposa mamífera conocida; da leche, y no cualquier leche. El docto Reinaldo Yang, rubrica el hallazgo en un extenso artículo en el Solar Geographic. Avaladas por la comisión interpla de comercio alimentario, son diseminadas por todo el sistema. Cada colonia, aldea, macroestados y “pulgas” mineras, todos cultivan sus particulares variedades. La corporación Neststar, propietaria de Alpha 1, retiene los derechos, y crea granjas en cada punto del sistema, donde las condiciones son propicias. Aunque ninguna subespecie es comparable a la original, la verde azul. Leche de mariposa, pieza necesaria para la conquista espacial, un superalimento rico en propiedades, y perfecto para una humanidad no adaptada al espacio, medio extremadamente hostil. Verde azul es el futuro de la colonización humana de esta galaxia.”

 Aplausos, y aplausos, y todos anhelan participar en el trillonario negocio. Ríos de kubiks corren por las arterias de la red. La riqueza aumenta y el hambre desciende, no suele ser habitual. No es sencillo, ni siquiera divertido, alimentar a catorce mil millones de humanos diseminados por el interpla, los políticos ganan votos. Nadie pregunta, nadie cuestiona, la verdad es verdad porque a todos complace. Los edificios caen, cuando pierden cimientos, los imperios cuando pierden voluntad, los dioses cuando pierden fe, y los humanos cuando pierden equilibrio, y esto último pasa y pasa, y vuelve a pasar ¿Qué terrible y arcaico trauma arrastra la psique humana? ¿Caminar sobre el abismo durante millones de años ha dejado heridas abiertas, hemofilia emocional, que invoca a la extinción de una especie insaciable?

Jenny Pinto despierta, amanece azul zafiro en marte. La magnetosfera artificial despliega sutiles policromías sobre las aletargadas calles de la ciudad, todo suena a cálido adagio marciano. Un nuevo y hermoso día en el planeta rojo; eso promete el cielo, pero nace un niño alado en una puta “pulga” minera del satélite Tritón. La noticia se extiende, atraviesa docenas de unidades astronómicas de bullicioso espacio, y a ella viene pegado un rumor. Moloko verde azul, mutantes mutando. Cuando se verifica la noticia en Marte, el niño ha llegado a la edad adulta. Sus alas raquíticas se remueven inútiles, pegadas a su omoplato, no ha tenido tiempo ni para alimentarse, y ya es un anciano moribundo. Su muerte es súbita y terrible, mitad hombre, mitad un pegajoso artrópodo verde, yace muerto en forma de terrible premonición. Jenny se agrieta como una plataforma continental deslizándose sobre otra. Millones de pequeños inversores se arruinan, pero no llora por ellos, el macabro baile de las finanzas es así, tras una borrachera viene la resaca. Llegan noticias alarmantes, setecientos mil nacimientos en el sistema solar en un solo día, todos alados, todos condenados. Jenny yace atormentada, está embarazada, y una voz ancestral que emerge del interior de sus entrañas le advierte de un suave, casi imperceptible, aleteo. En su trono de Yeonita sus mejillas de mármol se resquebrajan, ácidas lágrimas maldicen su fortuna. Hoy no hay crónica bursátil desde el monte Olimpo, y el sol sigue emitiendo fotones al infinito fractal, algo que no contemplará su descendencia.

Mik Way. T ©

6 respuestas a “Crónica del Moloko Marciano

  1. ¡Hola, Mik! Desde luego, todavía te posee la figura de Wells, ja, ja, ja… Un relato que no solo es brillante, sino que además no me extrañaría que pudiera ser premonitorio si algún día entablamos encuentros con civilizaciones extraterrestres o encontramos productos como este Moloko que tan abundantes ganancias proporciona. Miedo me da que encuentren algo en Marte que se pueda comercializar, porque como bien mencionas la verdad es solo aquello que nos complace. Un fuerte abrazo!

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    1. Hola David, si es difícil no dejarse llevar por todos esos universos que explora la imaginación del enorme Wells, jajaja …. Y es así basta con tomar como ejemplo el presente para suponer que puede suceder, si en un futuro la humanidad, o más bien aquellos que la dirigen se encuentran con algo que estimule la avaricia. Jajaja mejor que ese encuentro se produzca cuando estemos mejor preparados. Saludos David un gran abrazo¡¡

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    1. Hola Ana, muchas gracias por pasarte y por tu comentario, celebro que hayas disfrutado del relato, y desde luego la avaricia pierde a la humanidad, a la persona, es un autentico y peligroso virus. Un abrazote bien grande¡¡¡

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  2. Un relato con una dosis desbordante de fina imaginación,que no deja indiferente a nadie…Con un tema, donde abordas, la insaciable conducta de nuestra especie; capaz de todo.Crecer y crecer sin límites, acumulando
    lo material,cómo sea y dónde sea…
    Carencia total de todo principio ético¡¡¡
    Muy buen relato Miguel.Felicidades y mucha suerte.🐘🐘
    Un abrazote👍👏🕊🌹🕊

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    1. Hola Susana, por desgracia el tema de la merma de condiciones éticas de la humanidad, y sobre todo la de sus élites, es algo donde creo que cualquier ficción es y será superada por la realidad. Muchísimas gracias por pasarte a leer y por tu comentario, un gran abrazo¡¡

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